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Este es el caso de Laura Cristina Negrón Anaya, una bumanguesa, con estudios en diseño gráfico, quien con un préstamo que de tan solo $15.000 pesos que le pidió a su madre Doña Yolanda Anaya, se atrevió a soñar y a crear lo que hoy nace con el nombre de "Floristería Negrón" un emprendimiento que a pesar de lo que indica su nombre, poco tiene que ver con la venta de flores. Su modelo negocio parte de un concepto innovador que mezcla la idea de un obsequio, la belleza de un ramo de flores y el delicado sabor de las frutas, dando como resultado unos deliciosos ramos a base de frutas frescas que vende a través de las redes sociales en Bucaramanga, pero que poco a poco empieza a tener clientes de diferentes partes del país como Barranquilla, Bogotá y Cúcuta.


